Del campo a la mesa y las estrategias de biodiversidad de la UE

Éxito relativo de la biodiversidad de los cultivos: El 20 de mayo de 2020 se anunciaron oficialmente la estrategia transversal "del campo a la mesa" y la estrategia de la UE para la biodiversidad después de 2020, que forman parte del Pacto Verde Europeo. La Estrategia de Biodiversidad de la UE (liderada por la DG ENV), que pretende abarcar la década [...]

Éxito relativo de la biodiversidad de los cultivos: Se reconoce su valor, pero se prevén pocas acciones concretas.
El 20 de mayo de 2020 se anunciaron oficialmente la estrategia transversal "De la granja a la mesa" y la estrategia de la UE para la biodiversidad después de 2020, que forman parte del Pacto Verde Europeo.

La Estrategia de Biodiversidad de la UE (liderada por la DG ENV), que pretende abarcar la década hasta 2030, reconoce el papel de los agricultores en la preservación de la biodiversidad como guardianes de nuestra tierra, al tiempo que afirma que "determinadas prácticas agrícolas son un factor clave del declive de la biodiversidad".

Así, la Estrategia de Biodiversidad influirá en gran medida en los Planes Estratégicos que se adopten en el marco de la futura Política Agrícola Común, lo que supone una dura pugna entre la DG ENV y la DG AGRI sobre el tema. La Estrategia para la Biodiversidad también establece objetivos tangibles para la reducción del uso global de plaguicidas químicos en un 50% para 2030, al menos un 10% de la superficie agrícola con características paisajísticas de alta diversidad, y lograr que al menos un 25% de las tierras agrícolas de la UE sean ecológicas
normas para 2030.
En lo que respecta específicamente a las semillas, la Estrategia reconoce que "el declive de la diversidad genética también debe invertirse, incluso facilitando el uso de variedades tradicionales de cultivos y razas. Esto también aportaría beneficios para la salud gracias a una mayor variedad y
dietas nutritivas. La Comisión está estudiando la revisión de las normas de comercialización de las variedades de cultivos tradicionales para contribuir a su conservación y uso sostenible. La Comisión también tomará medidas para facilitar el registro de variedades de semillas, incluso para la agricultura ecológica, y para garantizar un acceso más fácil al mercado para las variedades tradicionales y adaptadas localmente".

Además, la Estrategia establece un mandato para las negociaciones a nivel del Convenio sobre la Diversidad Biológica, y la 15ª Conferencia de las Partes, que reagrupa a todos los Estados signatarios. La UE se asociará en una "coalición de gran ambición sobre
biodiversidad", pidiendo que se refuercen los procesos de aplicación, seguimiento y revisión, obligando a los Estados a revisar sus Estrategias Nacionales de Biodiversidad y Planes de Acción para finales de 2021. En cuanto al Protocolo de Nagoya, la UE también desea que el marco internacional garantice la "participación justa y equitativa en los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos".
Dentro de la estrategia "de la granja a la mesa" (liderada por la DG SANTE), la diversidad de cultivos se menciona en las medidas vinculadas a garantizar una producción alimentaria más sostenible. En el único párrafo dedicado a las semillas en la propia Estrategia, la Comisión afirma que "los sistemas alimentarios sostenibles dependen de la seguridad y la diversidad de las semillas.

Los agricultores deben tener acceso a una gama de semillas de calidad de variedades vegetales adaptadas a las presiones del cambio climático. La Comisión adoptará medidas para facilitar el registro de variedades de semillas, incluso para la agricultura ecológica, y para garantizar un acceso más fácil al mercado para las variedades tradicionales y adaptadas localmente".

El registro de variedades y el acceso al mercado no serán "ligeros" (que era la formulación utilizada en anteriores filtraciones), sino que se harán "más fáciles", lo que da a entender que no es probable un replanteamiento significativo del sistema, sino que apunta a ajustes. Lamentablemente, en la estrategia adoptada y en su anexo no se indica ninguna acción específica ni un calendario para las cuestiones relativas a las semillas, probablemente para no excluir los resultados del estudio en curso, o más probablemente incluso porque se considera que la reforma ya está en marcha. También es decepcionante que el papel de la diversidad de semillas en los sistemas alimentarios sostenibles se considere en el sentido más bien tradicional, y no implique un cambio sistémico ni el apoyo a la mejora vegetal participativa o a la gestión dinámica de la biodiversidad, como defiende la DINAVERSIDAD proyecto.

La estrategia aún contiene, de forma preocupante, una referencia a las "nuevas técnicas genómicas", que se presentan como una posible herramienta para "aumentar la sostenibilidad, siempre que sean seguras para los consumidores y el medio ambiente y aporten beneficios a la sociedad en su conjunto, [al tiempo que] aceleren el proceso de reducción de la dependencia de los plaguicidas". Dados los esfuerzos de promoción a gran escala de las industrias de la biotecnología y las semillas en comparación con la sociedad civil sobre el tema, la redacción de la Comisión sigue siendo cautelosa y menos prominentemente positiva que las anteriores versiones filtradas de la Estrategia, mencionando cuestiones de seguridad.

Otras acciones interesantes a corto plazo son la revisión del marco sobre el uso sostenible de plaguicidas, el apoyo a la agricultura agroecológica y ecológica (con el objetivo del 25% ya mencionado), la posición de los productores primarios en la cadena alimentaria y un programa de promoción de la UE para la alimentación sostenible. A más largo plazo, se propondrá un marco legislativo para los sistemas alimentarios sostenibles, junto con algunas acciones sobre el etiquetado de los alimentos.